IA en 2024: Crece el Temor de Especialistas por el Auge de Profesionales en Ciberdelincuencia

Ciberseguridad 2024: Predicciones y Desafíos Ante un Mundo Digital en Evolución

En el ámbito de la ciberseguridad, el año 2024 se presenta como un escenario de transformación y desafíos, según las predicciones de expertos en la materia. Más allá de las amenazas convencionales, se anticipa un enfoque integral que aborda desde elecciones globales hasta el impacto creciente de la inteligencia artificial (IA).

Elecciones Globales: Un Foco de Atención

El año electoral más extenso de la historia, con votaciones proyectadas en al menos 76 países, según The Economist, plantea un terreno propicio para los ciberdelincuentes. Los grupos de amenazas persistentes, conocidos como APT, se anticipan como actores clave, orquestando campañas de espionaje y cibercrímenes alineadas con intereses estatales.

En España, el calendario electoral se inicia con los comicios autonómicos de Galicia el 18 de febrero, marcando el comienzo de un año cargado de eventos políticos. La amenaza cibernética se intensifica en paralelo a estos eventos, con expertos de Google pronosticando que potencias como China, Rusia, Corea del Norte e Irán continuarán sus actividades para alcanzar objetivos geopolíticos.

Persistencia del Ransomware: Un Desafío Incesante

El ransomware, que cifra la información de sistemas víctimas, seguirá siendo un protagonista clave en 2024. Especialistas de BeDisruptive y ESET España prevén un aumento en los ataques, incluyendo el surgimiento de un ransomware de baja cualificación dirigido a pymes. La evolución constante de los grupos existentes y la escalada en las demandas de rescate se perfilan como tendencias dominantes.

Fortinet alerta sobre posibles ataques a gran escala contra sectores como el sanitario y financiero, subrayando la necesidad de estrategias proactivas para mitigar el impacto del ransomware, según Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España.

La IA Generativa: Impulsora de Nuevos Ciberdelincuentes

El ascenso de la inteligencia artificial (IA) generativa se destaca como un factor influyente en las amenazas digitales. Más allá de los deepfakes, la IA generativa se convierte en una herramienta accesible para una variedad de individuos, desde desempleados hasta ciberdelincuentes experimentados. BeDisruptive señala la combinación de la asistencia de la IA y la accesibilidad a grupos criminales en plataformas como Telegram como un catalizador para el aumento de la participación en la ciberdelincuencia.

Fortinet enfatiza la infiltración de ciberdelincuentes en empresas, reclutando desde dentro para obtener un acceso inicial. El informe de Google Cloud subraya que la IA generativa no solo mejora los deepfakes, sino que también contribuye a técnicas más avanzadas de hacktivismo, phishing y cíbercrimen.

Desafíos Constantes y Nuevas Fronteras

A medida que el 2024 se avecina, la ciberseguridad enfrentará desafíos persistentes y dinámicas emergentes. La explotación de vulnerabilidades de día cero, el comercio de estas vulnerabilidades en mercados secundarios de ciberdelincuentes, y la rápida propagación de malware en sistemas operativos móviles, especialmente Android, son áreas críticas a tener en cuenta.

La conectividad 5G, el Internet de las Cosas (IoT) y la proliferación de dispositivos conectados abren nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes. La conectividad sin fisuras y la creciente superficie de ataque plantean riesgos considerables, con posibles consecuencias catastróficas en sectores críticos como el suministro de energía, transporte, seguridad pública, finanzas y atención médica.

Conclusión: Adaptación Constante en un Mundo Cibernético en Evolución

El panorama de la ciberseguridad en 2024 exige una adaptación constante y estrategias proactivas. Desde la persistencia del ransomware hasta la influencia de la IA generativa, las organizaciones deben estar preparadas para enfrentar amenazas diversas y en constante evolución. La colaboración internacional, la conciencia cibernética y la inversión en tecnologías de seguridad específicas son elementos cruciales para salvaguardar la integridad digital en un entorno cada vez más complejo.